Hermandad2018-11-17T13:02:00+00:00

ANTIGUA Y VENERABLE HERMANDAD Y PRIMITIVA COFRADÍA SERVITA DE NAZARENOS DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LAS MISERICORDIAS, NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES Y SANTA MARÍA REINA DE TODOS LOS SANTOS

Fundada en el año 1732, según consta en sus primitivas reglas, por la Venerable Orden Tercera de los Siervos de María Santísima de los Dolores -Servitas-, en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Sanlúcar de Barrameda, en torno a la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, anterior a la fundación de la Hermandad.

 De ese mismo año son las primeras reglas de la Hermandad. la imagen va adquiriendo una devoción cada vez mayor en la Sanlúcar de la época, pero como todas las hermandades sufrió varios períodos de decadencia que se entremezclaron también con otros de resurgimiento.

Durante la invasión francesa, la Iglesia de la Santísima Trinidad estuvo cerrada al culto, desde 1810 hasta 1812 debido a la situación política existente en la España de esa época, reanudándose luego el culto a Nuestra Señora de los Dolores. También pasó la Hermandad un momento difícil durante la vigencia de la Ley de Desamortización de Mendizábal.

A principios del siglo XX consta que la Hermandad hacía anualmente su salida procesional por las calles de la feligresía, aunque muy modestamente hasta que en el año 1924  el gremio de carniceros y chacineros de la Plaza de Abastos reorganiza la Hermandad, tomando a partir de entonces un gran auge, aumentando el escaso patrimonio que la Hermandad poseía. Hasta la reorganización de la Hermandad por el gremio de los carniceros del mercado de abastos en 1924, la Hermandad tenía una filosofía muy distinta a la que adquirió a partir de esa fecha, pues se trataba de una cofradía esencialmente servita, con la austeridad y la idiosincrasia propias de estas corporaciones.

A partir de esta fecha la Hermandad empieza a adquirir el carácter popular que hasta nuestros días ha conservado. No obstante hoy día conserva parte de la esencia de la Venerable Orden Servita en los Solemnes Cultos celebrados en honor a tan excelsa Señora, en la liturgia, en las fiestas, en la conmemoración de los Santos y en los enseres y en el ajuar de la Santísima Virgen.

En el año 1934 se incorpora a la Hermandad la imagen del Santísimo Cristo de las Misericordias. Esta imagen fue hallada en la Calle Misericordias, en el desaparecido Convento de los Padres Hospitalarios de San Juan de Dios y cedida a la Hermandad según consta en un documento firmado por el Mayordomo de la Hermandad y el Párroco de Ntra. Sra. de la O. Tras la restauración realizada por el escultor Manuel Pineda Calderón realizó su primera Estación de Penitencia el Miércoles Santo de 1934.

Las décadas posteriores en la vida de la Hermandad fueron fiel reflejo de la situación que España vivía en esos momentos con una guerra civil y una posguerra que se alargó varios años. En este tiempo la Hermandad se limitaba a celebrar los cultos y a sacar la cofradía el Miércoles Santo, que para la escasez del momento ya era mucho. De todas formas podemos decir que salía de una manera muy digna todos los años, con el Gobernador Civil presidiendo el paso de palio por delegación expresa del Jefe de Estado.

En esos momentos tuvo lugar un fenómeno no muy usual en las hermandades y cofradías pues en el seno de la Hermandad de los Dolores se fundaron otras Hermandades de Sanlúcar, concretamente la de la Humildad y Paciencia en 1944, la de la Borriquita en 1946 y la de la Oración en el Huerto en 1947, todas ellas a iniciativa del cofrade de la Hermandad de los Dolores, Antonio García Gómez, que por aquellos años ocupaba el cargo de Segundo Hermano Mayor.

En esta época la Hermandad fue pionera en varias cuestiones, como por ejemplo la creación  en 1980 de la primera cuadrilla de Hermanos Costaleros de la Semana Santa de Sanlúcar, concretamente en el paso de palio de Ntra. Sra. de los Dolores. Esta cuadrilla fue la pionera y el germen de lo que un año más tarde fue un auténtica revolución de Hermanos Costaleros en Sanlúcar. Otro ejemplo es la celebración del Pregón de los Dolores en 1982, el más antiguo de las Hermandades de Sanlúcar y la publicación de un libro de la Historia de la Hermandad, escrito por Juan Ortega Llanera en 1982. En ese mismo año se celebró con gran solemnidad el 250 Aniversario de la Fundación de la Hermandad con una serie de actos que culminaron el 15 de septiembre con una Solemne Eucaristía en la que se impuso a la imagen de la Virgen su actual corona de plata sobredorada, costeada mediante las donaciones de plata de los hermanos y devotos.

En estos años se empezó a transformar la cofradía y a renovar todos los enseres. Se adquirió el actual paso de misterio y los sayones a la Hermandad de las Cigarreras de Sevilla.

2006

El 07 de Diciembre de 2006 vísperas de la Festividad de la Inmaculada Concepción se presento en la delegación diocesana el Expediente de Solicitud de Coronación Canoníca de la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores.

2007

En 2007 se cumplío el 275 Aniversario de la Fundación de la Hermandad. La imagen del Cristo de las Misericordias presidió el Via-Crucis de las Cofradías de Sanlúcar y el Pleno del Excelentísimo Ayuntamiento concedió la Medalla de Oro de la Ciudad a la imagen de Nuestra Señora de los Dolores en reconocimiento a su extendida devoción por todos los rincones de la ciudad. Esta distinción le fue impuesta a la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores en un Solemne Pontifical celebrado en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen por el entonces Obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, D. Juan del Río Martín el 15 de septiembre de 2007. se rotuló la Trascuesta con el nombre Trascuesta de Nuestra Señora de los Dolores.

2009

El 1 de Noviembre de 2009 se bendijo en la Iglesia de la Santísima Trinidad una Imagen de Gloria, bajo la advocación de Santa María Reina de Todos los Santos, con la intención de en un futuro se convirtiese en Titular letífica de la Hermandad. La realización de la Imagen fue promovida por el Grupo Joven y se trata de una Virgen de vestir con el Niño Jesús en brazos. Fue realizada en madera de cedro por el imaginero sevillano José Ángel Ponce Vázquez siguiendo el estilo del siglo XVIII.

En 2009 se celebró otra efeméride en nuestra Hermandad, el LXXV Aniversario de la incorporación de la Imagen del Santísimo Cristo de las Misericordias a la Hermandad. Después de un nutrido programa de actos.

2013

En Junio de 2013 se celebra un Cabildo de Reforma de Reglas en el que se incorpora como Titular letífica de la Hermandad a Santa María Reina de Todos los Santos, modificándose asimismo el escudo de la Hermandad, que fue proyectado y dibujado por Francisco javier Sánchez de los Reyes.

2018

El 15 de Julio de 2018 en nuestra sede Canónica la Iglesia de la Santísima Trinidad acogió uno de los momentos más importante de la extensa historia de esta Antigua y Venerable Hermandad. Una Misa estacional presidida por el Excmo. Sr. D. José Mazuelos Pérez (Obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez) en la que se dio lectura y se realizó la entrega del Decreto de Coronación Canónica de la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores.

LA V.O.T. DE LOS SIERVOS DE MARÍA

La Orden de Servita o de los Siervos de María fue fundada en Florencia en 1233, por siete jóvenes florentinos: Giovani di Buonagiunta, Bartolomeo degli Amidei, Ricovero dei Lipi-Ugguccioni, Benedetto dell Antella, Gherardino di Sostegno y Alessio de Falconieri. Renunciadas las riquezas y la brillante posición de la que disfrutaban, formaron una comunidad religiosa con permiso del obispo de la Diócesis en Montesenario, a 11 millas de Florencia dedicados allí a la austeridad y oración, aparecióseles la Santísima Virgen, dándoles instrucciones para que adoptasen la Regla de San Agustín y fundasen la Orden de sus Siervos.

En 1249 obtuvo la Asociación la primera aprobación de parte del Sumo Pontífice Inocencio IV. El siguiente Pontífice, Alejandro IV, unió a todos los Institutos Religiosos que observaban la Regla de San Agustín, pero al mismo tiempo se publicó un rescripto confirmando la Orden Servita como corporación aparte, con facultad para elegir General.

Cuatro años más tarde la nueva Orden se dividió en dos provincias: Toscana y Umbría. En los cinco siguientes años se crearon otras dos provincias: Tomagna y Lombardía. Después de haber sido elegido general Felipe Benicio, la Orden entró en una grave crisis que desembocó en su supresión por el Papa Inocencio V en 1276. Finalmente el Papa Juan XXI decidió que la Orden continuase, pero no fue definitivamente aprobada hasta 1304 bajo el pontíficado de Benedicto IX.

El fin y el objeto de la Orden es primeramente la santificación de sus individuos, y luego de todo el mundo, por medio de la devoción a la Santísima Virgen, especialmente en su soledad y amargura durante la pasión y muerte de su divino Hijo.

La Orden se propagó extraordinariamente al cabo de poco de fundada, pues en el mismo siglo XIII tenía ya casa en España, Francia y Alemania, y en el siglo XIV en Hungría, Bohemia, Austria, Polonia y Bélgica. A finales del siglo XIX se introdujo en Inglaterra y en 1870 pasaron a América, fundándose en 1874 en Chicago el Monasterio de Nuestra Señora de los Dolores.

El primer dato de la llegada de los Siervos de María a España es de 1373 con el P. Lucas de Prado que en pocos años funda doce conventos, constituyendo las provincias de Portugal y Castilla; pudiéndose asegurar que durante los mismos años se fundaron los primeros centros de la V.O.T.

La máxima expansión de la Orden en Nuestro país se alcanza hacia 1750. Los conventos y monasterios servitas se hallaban en la región de Levante. De ellos dependían la VO.T. de Siervos de María Santísima de los Dolores. En la Archidiócesis Hispalense prendió un fervoroso movimiento de devoción a la Virgen de los Dolores, focalizando en San Marcos de Sevilla. Una verdadera cadena de fundaciones surgen entre 1750 y 1800: Sevilla, Córdoba, Écija, Utrera, Huelva, Almonaster la Real, Málaga, Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, San Fernando y Antequera entre otras.

Tras varias épocas de graves problemas causados por la desamortización de Mendizábal y la Guerra Civil, hay un resurgimiento de la orden a partir de 1943.

El origen del atuendo de Nuestra Señora de los Dolores (saya y manto negro) es anecdótico. La reina Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II, dispuso que Gaspar de becerra reprodujera en una imagen de vestir a la Virgen de la Soledad o de las Angustias representada en un cuadro que trajo de Francia. Ultimando el simulacro se colocó, vestido con el traje de la condesa viuda de Ureña, camarera mayor de la Reina, en una Capilla de la Iglesia Conventual del Buen Suceso o Servitas de Madrid.  Allí se fundó en 1567 una cofradía que difundió por muchos pueblos de España esta advocación mariana. De ahí que las vírgenes de los Dolores luzcan anacrónicamente la indumentaria de una dueña o viuda de la época de felipe II, en sustitución del traje hebreo propio.

Por aquel entonces, se introdujo también la costumbre de colocar sobre el pecho de María un corazón atravesado por siete espadas, clara alusión a los siete dolores que fueron traspasando su alma en profecía del Santo Simeón, en la huida a Egipto, en la pérdida de Jesús en el templo, en la calle de la Amargura, en la crucificción de Cristo, en el descendimiento y en la sepultura.

La Iglesia celebraba una fiesta dedicada a la Virgen de los Dolores, el viernes de la semana de pasión, establecida por Benedicto XIII y una segunda fiesta dedicada a los siete dolores de María, concedida a los servitas para el tercer domingo de septiembre en 1667. Pío X en 1913 la trasladó al 15 de Septiembre. En la otra reforma del calendario realizada por Pablo VI en 1970 quedan reunidas ambas fiestas en este último día. a los textos litúrgicos de esta festividad pertenece uno de los más bellos himnos de la literatura cristiana, el “Stabat Mater”, compuesto por JAcopone da Todi en el siglo XII.

En Andalucía las congregaciones servitas gozaron de gran difusión. Granada, por su proximidad al levante, fue la primera fundación, datada en 1668. En 1720 y 1727 se fundan las Órdenes Terceras Servitas de Sevilla y Cádiz, respectivamente, que fueron las grandes propagadoras de este movimiento seglar por el antiguo reino de Sevilla.

Cádiz: Jerez de la Frontera (1725), Cádiz (1727), Sanlúcar de Barrameda (1732), Arcos de la Frontera (1749), San Fernando (1759), Chiclana de la Frontera (1759), Bornos (existía en 1780), Puerto Real (s. XVIII), Algeciras (s. XVIII), Tarifa (s. XVIII), Puerto de Santa María (s. XVIII), Rota (1803), Gibraltar (1893).

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